Bocas del Toro, Panamá

La Parroquia Nuestra Señora del Carmen fue la primera parroquia creada en Bocas del Toro y fue fundada en 1883. El territorio tradicionalmente ha estado habitado por indígenas ngóbes, buglés, bribris y nasos, pero también por inmigrantes de las Antillas. Los libros parroquiales nos revelan que Monseñor José T. Paúl, sj, en junio de 1883, había creado la primera parroquia (la Virgen del Carmen) y bendecido el primer templo católico construido en la región.
Durante varios años, esta parroquia no superó los estrechos límites de la isla Colón y fue para latinos y criollos. El año 1917, con la llegada de los padres paulinos y la segunda visita de monseñor Rojas Arrieta podríamos decir que es el año de consolidación de la Iglesia católica en Bocas del Toro.
A finales del siglo XIX, llegó a la parroquia de Bocas del Toro el padre Pablo José Völk y en seguida realiza varias misiones a los ríos Teribe y Changuinola, territorio de los nasos, y a los ríos Krikamola y Gwaribiara, hábitat tradicional de los ngóbes y buglés, y hace que la parroquia e iglesia de Bocas del Toro sea una iglesia y parroquia de criollos y latinos, pero también de indios. Los padres Paulinos continuaron la labor del padre Völk en la cabecera de la parroquia y afianzaron su trabajo misionero y evangelizador entre los ngóbes y los nasos.
El año cuando llegó el Mons. Legarra, salieron los padres Paulinos y llegaron los Agustinos Recoletos. El mismo obispo, desde su llegada a la misión, ha recorrido los mares y ríos, montes y valles de la misión conociendo de cerca la realidad de nueva prelatura. Después de Mons. Legarra, Mons. Ganuza tomó la responsabilidad a la prelatura hasta el año 2008. Y El 1 de mayo 2008 el Papa Benedicto XVI lo nombra Obispo de Bocas del Toro (Panamá), y la consagración Episcopal el 21 de junio de 2008 en Bocas del Toro, Panamá.

En el año 2012, los Padres Agustinos se retiran de la Parroquia. Asume como administrador parroquial el Rev. P. Jorge Franklin Sarsaneda del Cid SJ, quien durante un año atendió pastoralmente la parroquia con especial interés por llegar a las comunidades indígenas del archipiélago.

En el año 2013, concretamente el día de s. José, asume como administrador parroquial el P. José Gwozdz SVD, para iniciar un proceso de evaluación y reconocimiento de este ministerio con la esperanza de que a corto plazo se suscriba un convenio con el Señor Obispo.

La experiencia fue muy positiva y a los dos años, el día primero de febrero del dos mil quince, se pudo suscribir un convenio entre el Obispo y el Superior General SVD. De este modo se garantizó la presencia permanente de dos sacerdotes verbitas en la Parroquia.

El P. Jose Gwózdz SVD (polaco) y el P. José Le Van Quoc SVD (vietnamita). Ahora, en el año 2021, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen está dirigida por el Padre P. Alberto Kobha SVD, como el Párroco, el padre Yohanes Fajar Suwasono SVD y el Padre Geovani SVD.

Para conocer más información de la historia de la parroquia, puede ver la página web de la Prelatura de Nuestra Señora del Carmen

Su población es cosmopolita, compuesta por una mezcla de razas y etnias. Las personas de las provincias centrales, que se conocen como interioranos, mestizos de ascendencia española y amerindia, dicen que son los verdaderos panameños. Mestizos e indígenas componen el setenta por ciento de la población panameña.
Los pueblos indígenas Ngóbe-Buglé, Kuna Yala, Emberá-Wounary, Naso o Teribe, Bri Bri y Bokotas (murires) son los grupos étnicos nativos. Los afrocoloniales, que descienden de los esclavos africanos traídos en los siglos de la colonia española, son 15% de la población panameña. También en dicha población se incluyen los afroantillanos, descendientes de africanos en las Antillas británicas del Caribe, que trabajaron en la construcción del canal de Panamá y se quedaron a vivir en el país.
Sólo unos cuantos residentes en el país procedentes de los Estados Unidos, han influido fuertemente en el desarrollo de la economía y la cultura del Panamá actual. Otros inmigrantes, en menor número, son los cantoneses, que llegaron en 1850, los indostanos, los semitas del Medio Oriente y los judíos que fueron expulsados de península ibérica, a quienes después se les unieron en Panamá los judíos inmigrantes llegados de las Antillas. Esta minoría multiétnica participa en el comercio y la industria local e influye en el desarrollo de la política nacional.
Si bien la mayoría de los panameños se declaran católicos, su participación activa y su presencia en la vida parroquial es mínina. Los más activos en la vida de Iglesia son los católicos de escasos recursos y los que viven en las periferias. En reacción al creciente número de sectas fundamentalistas, la Conferencia Episcopal Panameña elabora una nueva evangelización integral que se dirige, en particular, a los católicos alejados de la práctica y vivencia católica.
A pesar del reducido número de clero en las parroquias, la Iglesia católica mantiene un alto perfil en la vida nacional. Hay dos factores positivos: el aumento de vocaciones al clero diocesano y la participación de laicos comprometidos en los apostolados y vida de la Iglesia.
Nuestra Presencia en Panamá:

Actualemente, trabajamos en la ciudad de Panamá la parroquia Virgen de la Medalla Milagrosa en Alcalde Díaz y la parroquia de San Jerónimo en La Cabima; en David, Chiriquí, en la parroquia Verbo Divino en el barrio el Retorno; en Bocas del Toro, estamos en la parroquia San José en Chiriquí Grande y la catedral Virgen del Carmen en Isla Colón.