Su población es cosmopolita, compuesta por una mezcla de razas y etnias. Las personas de las provincias centrales, que se conocen como interioranos, mestizos de ascendencia española y amerindia, dicen que son los verdaderos panameños. Mestizos e indígenas componen el setenta por ciento de la población panameña.
Los pueblos indígenas Ngóbe-Buglé, Kuna Yala, Emberá-Wounary, Naso o Teribe, Bri Bri y Bokotas (murires) son los grupos étnicos nativos. Los afrocoloniales, que descienden de los esclavos africanos traídos en los siglos de la colonia española, son 15% de la población panameña. También en dicha población se incluyen los afroantillanos, descendientes de africanos en las Antillas británicas del Caribe, que trabajaron en la construcción del canal de Panamá y se quedaron a vivir en el país.
Sólo unos cuantos residentes en el país procedentes de los Estados Unidos, han influido fuertemente en el desarrollo de la economía y la cultura del Panamá actual. Otros inmigrantes, en menor número, son los cantoneses, que llegaron en 1850, los indostanos, los semitas del Medio Oriente y los judíos que fueron expulsados de península ibérica, a quienes después se les unieron en Panamá los judíos inmigrantes llegados de las Antillas. Esta minoría multiétnica participa en el comercio y la industria local e influye en el desarrollo de la política nacional.
Si bien la mayoría de los panameños se declaran católicos, su participación activa y su presencia en la vida parroquial es mínina. Los más activos en la vida de Iglesia son los católicos de escasos recursos y los que viven en las periferias. En reacción al creciente número de sectas fundamentalistas, la Conferencia Episcopal Panameña elabora una nueva evangelización integral que se dirige, en particular, a los católicos alejados de la práctica y vivencia católica.
A pesar del reducido número de clero en las parroquias, la Iglesia católica mantiene un alto perfil en la vida nacional. Hay dos factores positivos: el aumento de vocaciones al clero diocesano y la participación de laicos comprometidos en los apostolados y vida de la Iglesia.
Nuestra Presencia en Panamá:

Actualemente, trabajamos en la ciudad de Panamá la parroquia Virgen de la Medalla Milagrosa en Alcalde Díaz y la parroquia de San Jerónimo en La Cabima; en David, Chiriquí, en la parroquia Verbo Divino en el barrio el Retorno; en Bocas del Toro, estamos en la parroquia San José en Chiriquí Grande y la catedral Virgen del Carmen en Isla Colón.