¿Qué tipo de líder es usted? ¿Un multiplicador o un disminuidor?

¿Alguna vez ha trabajado con o para alguien que le hizo sentir débil, tonto o incompetente? La mayoría de nosotros lo hemos hecho. Si regresamos a ese período, hay una gran posibilidad de que sus compañeros anteriores obtuvieran mucho menos que su mejor esfuerzo.

Por otro lado, piense en su profesor favorito de la escuela o universidad y honestamente pregúntese: "¿Me agradaba ese profesor porque su clase era fácil o porque me inspiraba a hacer mi mejor esfuerzo?"

Liz Wiseman, autora del libro “Multipliers: How the Best Leaders Make Everyone Smarter” (Multiplicadores: Cómo mejores líderes hacen a todo el mundo más inteligente), describe estos dos tipos de líderes como "multiplicadores" y “disminuidores”. La diferencia entre estos dos tipos no se basa en tener buenas intenciones o incluso inteligencia, sino en cómo un líder trata a la gente a su alrededor.

Los Multiplicadores ven a la gente como inteligente y capaz de encontrar la manera de resolver los problemas. Los disminuidores, por el contrario, asumen que la gente, incluso inteligente, necesita su ayuda.

La investigación de Wiseman incluyó entrevistas a 150 ejecutivos en 35 países y descubrió una estadística interesante: Los líderes que fueron clasificados como multiplicadores consiguieron el doble de esfuerzo que los disminuidores por parte de sus empleados. De hecho, los disminuidores, en promedio, obtuvieron sólo el 48% de rendimiento de las personas con "inteligencia y capacidad”.

Entonces, ¿qué cualidades definen a un multiplicador o a un disminuidor? Vamos a ver.

Multiplicadores:

No nos equivoquemos: los multiplicadores NO son personas que hacen que los demás se sientan bien todo el tiempo ni son personas que están constantemente optimistas y positivas, los multiplicadores son personas que encuentran maneras de empoderar a su equipo. Los multiplicadores tienen los siguientes atributos:

  1. Debaten. Esto incluye discutir con los que les rodean en el proceso de toma de decisiones, así como a sus empleados.
  2. No proporcionan las respuestas fáciles. En cambio, mantienen a la gente bajo presión y les hacen preguntas con el propósito de obtener una respuesta concreta.
  3. Crean retos. Esta es una manera de aumentar la intensidad para recibir toda la atención, el esfuerzo y mejores ideas de la gente.
  4. Mantienen gente confiable. La confiabilidad ayuda a los demás a sentir que estas personas tienen cierto nivel de dominio sobre sus acciones, así que los multiplicadores mantienen a sus equipos para delegar responsabilidades.

Disminuidores

En muchos casos, los disminuidores son fáciles de reconocer. Pueden ser tiranos, “sabelotodos” o microgerentes. Pero Wiseman descubrió que muchos líderes con buenas intenciones terminaron creando un ambiente negativo para sus equipos también. Ella llama a estas personas "disminuidores accidentales", y a menudo poseen uno o más de los siguientes atributos:

  1. Piensan demasiado grande. "Visionarios", como los llama Wiseman, son buenos para ver el gran alcance de un plan, pero malos en conectar los puntos y darlos a conocer a quienes los rodean. Lo que sucede en estos casos es la pérdida de entusiasmo porque la gente no puede ver una forma de lograr sus metas.
  2. Tienen demasiadas ideas. La falta de creatividad no es el problema, sino la falta de atención que viene con cada nueva idea. En muchos casos, las personas que trabajan con ellos se sienten frustradas por el constante cambio de dirección y por no tener el tiempo suficiente para realizar las ideas originales.
  3. Ayudan demasiado. Estos "rescatadores" creen que están ayudando a su equipo, cuando en realidad están creando una dependencia.

¿Cómo ser un multiplicador?

Si usted encuentra que usted tiene las cualidades de un disminuidor, hay maneras de cambiar esos malos hábitos. Wiseman sugiere hacer estas tres cosas:

  1. Aprenda a hacer las preguntas correctas en lugar de proporcionar lo que usted piensa es la respuesta correcta.
  2. Si usted es una persona con demasiadas ideas, considere mantener algunas a distancia. Entre menor número de ideas comparta, más valiosas se vuelven. Trabajar con un número limitado de ideas también le da a la gente tiempo para pensar y trabajar en ellas.
  3. Esperar -y pedir- soluciones completas, ideas y proyectos. Esto hará que su equipo de confianza encuentre soluciones a problemas que le permitirán luchar con las tareas que tienen a mano y crecer a partir de la experiencia.

Conclusión

Ahora que usted tiene algún conocimiento de cómo multiplicadores y disminuidores trabajan, preste atención a las personas que lo rodean y cómo reacciona ante ellos. Tal vez sea aún más importante notar cómo la gente reacciona ante usted. Si está en una posición de liderazgo, no asuma que usted es el mejor líder que puede ser; pocas personas lo son. Si usted trabaja para un disminuidor, tiene dos opciones: Comience a ser un multiplicador o busque una situación en la que pueda trabajar para un multiplicador.