LA REGIÓN CENTROAMERICANA

Al iniciar la Región, nos esforzamos en organizar el trabajo misionero en tres distritos comprendidos por tres países centroamericanos. Buscamos prevenir que un distrito sobresaliera sobre los otros dos, ya que cada uno tenía sus propias características. Trabajar conjuntamente en una declaración misionera en común nos ayudó a lograr la unidad y el equilibrio deseado.

La Región tiene diez parroquias en tres países; la última en una zona pobre y de población indígena, en Bocas del Toro, Panamá. En Nicaragua, dirigimos una parroquia suburbana en Managua, una parroquia rural en Palacagüina, donde la mayoría de la gente es campesina y una parroquia rural en Río San Juan, cuya población es mayoritariamente indígena.

En la ciudad de Panamá, nuestros cohermanos dirigen dos parroquias en la periferia de la capital y otra en la ciudad de David, a unos 485 kilómetros de la ciudad de Panamá, cuya población es de clase media y pobre. La parroquia también tiene una presencia fuerte con indígenas desplazados que buscan unavida mejor. En el mes de enero de 2012, se asumió otra parroquia en la Provincia de Bocas del Toro, en Chiriquí Grande, entre la población de mayoría indígena.

En Costa Rica, dirigimos, en la frontera con Nicaragua, una parroquia en Upala, donde no falta la problemática de los inmigrantes. Dirigimos también la parroquia de Barranca, periferia de la ciudad de Puntarenas.

Espiritualidad

Durante las reuniones de distrito y las asambleas regionales, se dedica un tiempo especial para celebrar la Eucaristía, realízar las reflexiones espirituales y la oración comunitaria.

Comunidad

La vida comunitaria y compartida de los cohermanos se expresa en las excursiones, los retiros espirituales y las reuniones de los distritos. La elaboraciór¡ a nivel Regionaf de la declaración Misionera CAM ofreció a la Región un amplio periodo de reflexiones comunitarias sobre nuestros entomos socioculturales y nuestras respuestas misioneras correspondientes ante sus desaffos y sus oportunidades.
Nos esforzamos al máximo para formar nuestras comunidades con personal. Destacamos nuestra internacionalidad e interculturalidad. Qreremos que estos rasgos sean la característica de nuestra Región, porque creemos que es un testimonio visible y fidedigno de la universalidad de la lglesia para las personas y grupos a quienes servimos.

Finanzas

El distrito de Nicaragua aún depende mucho de los subsidios que le concede el generalato. Este hecho nos interpela siempre y nos estimula a consolidar las finanzas de nuestra Región con medios propios, tal como lo estipula el Consejo General.

Formación

Disponemos de una casa de formación para los postulantes y estudiantes de filosoffa. Los novicios y estudiantes de teología hacen sus estudios y reciben su formación en México. El progama de OTP les brinda a los participantes una experiencia en la Región y, a la vez, enriquece a las comunidades que reciben a los OTP.